Pedro Villegas Suárez
¿Habéis visto alguna vez una película de acción? ¿Os habéis fijado que al chico o la chica de turno, le dan tres patadas en la cara y tras un segundo en el suelo mirando con rab

ia al malo, se levanta, se lame la sangre que le sale de la boca, sonríe y sigue dando y recibiendo golpes? Esta escena en el cine norteamericano es como la del vaquero en la barra del saloon, repetida mil veces hasta el hartazgo, una cualidad del “buen”cine americano.
Alguno/a de vosotros quizás se haya creído que eso es posible, que es real. Si eres uno/a de estos será mejor que no lo intentes comprobar y reconsideres que cuando te has caído alguna vez te ha dolido lo bastante como para intentar evitar que te ocurra más veces.
Bien, pues igual que esto que acabamos de contar, ocurre con las películas pornográficas. Casi todo lo que ahí aparece está trucado, falseado, soñado como fantasías o simplemente es mentira. Esto lo comentamos porque hace poco un asistente a una de mis charlas me preguntaba que cómo podría él ayudar a sus hijos a defenderse contra el porno, mi invitación fue
clara, siéntese con él frente a una revista o frente al ordenador y visite una web porno, critíquela con él, razónele lo que ven. A mi oyente se le descompuso la cara ante mis comentarios y yo sospeché que la idea le turbaba. Cuando pasó la conferencia y los asistentes a la misma se marchaban el atribulado padre se me acercó y con voz susurrante, me preguntó ¿Cuándo vea el porno con mi hijo que le digo? Caí en la cuenta que él no podía criticarla pues era de los que se creían lo que veía en las escenas. Y en realidad casi todos tenemos algo claro que la pornografía no es del todo cierta, he oído comentarios como “esas chicas son de mentira” o “hacen trucos para que parezca más grande”, pero en realidad todo o casi todo el mundo considera que es cierto y que él no puede porque la naturaleza no le ha dado ese pene o esa potencia o esa mujer. Ellas piensan lo mismo, hoy es normal la pregunta por parte de las chicas de porqué yo no disfruto así si mi novio es muy potente.
Por esto y algunas cuestiones más me he decidido a hacer un listado de las mentiras y verdades a medias que en la pornografía se ven, para ello he realizado un análisis de algunas películas (que repetidas son) y he invitado a compañeras mías a hacer lo mismo para que me dieran su visión de género de lo visto.

Así es mentira que:
Los penes sean rectos y grandes en la mayoría de los hombres
Los hombres aguanten tanto en una penetración y siempre con rigidez absoluta
Las mujeres disfruten, todas, cuando las penetran sea vía vaginal o anal
A ellas les encante pasarse horas chupando pene y que luego les echen en la cara o en cualquier otra parte del cuerpo el semen
Las únicas conductas que se pueden hacer sean las que se practican ahí
Que a dos chicas les encante hacerse cosas delante del chico para luego estar con él
Que el color de la persona sea una forma segura de pasárselo mejor
Que los tocamientos, caricias y besos que se hacen a los cuerpos sean “preliminares” o una forma de “preparar” para luego poder penetrar y que esta sea la estrella de las conductas sexuales
Que las vulvas sean afeitadas
Que se pueda pasar de la vulva al ano y luego otra vez a la vagina sin que ella se infecte
Que se pueda penetrar el ano sin previa dilatación
Que los participantes en la película porno tengan algún truco con el que eviten contagiarse de VIH o de otras enfermedades. Las pillan como todo el mundo y a alguno/a les ha costado grandes disgustos

Ocurre que no solo cuentan mentiras sino que cuentan cosas que siendo ciertas, no son habituales, o no les suelen gustar a todo el mundo o realmente no son recomendables para practicar cuan uno/a aún no tiene demasiadas experiencias previas.
Así no se debería considerar como fantástico:
El llegar y pegar
El que haya más de dos en una relación
El que a una chica le introduzcan de todo por cualquier orificio
El que él aguante sea como sea, por ejemplo sin tocarla a ella para no excitarse demasiado
Usar alcohol o alguna droga para poder aguantar o desinhibirse
El que ellas estén siempre dispuestas a “todo” o jamás digan NO
El que cuando él eyacula se acabe todo
Estas y otras prácticas están dando la idea de que son imprescindibles o “lo mejor” para pasárselo bien. No voy a negar que algunas prácticas sean divertidas o resulten placenteras. El problema está en que casi todo lo que hemos enumerado son prácticas que antes hacían muy pocas personas pues a la mayoría no le gustaban las excentricidades, generalmente lo hacían en situaciones especiales y solo alguna vez en su vida, no habitualmente y sobretodo y esto es importante cuando ya tenían bastante experiencia.
Cuando estas creencias por un lado y estas conductas por otro, se le meten en la cabeza a alguien que no tiene demasiada experiencia corre el riesgo de perder muy pronto el interés por la relación sexual más normalizada, o que luego no consiga la excitación en condiciones más normales como son las de pareja con relaciones habituales o sencillamente que se frustre con su vida sexual.
Hoy está ocurriendo que muchos jóvenes empiezan su vida sexual con alguna de estas prácticas bien por que las han visto en una película o por que han acudido a una experiencia con prostitutas especialistas, y cuando pretenden vivirlas con una chica o chico “normal” se le crea un problema a alguno de los dos miembros de la pareja.
Os cuento algunos de los problemas que nos plantean en el Teléfono de Información Sexual para Jóvenes:
Mi novio quiere penetrarme por el ano y a mi no me gusta, me duele y no se como decírselo pues si le digo que no, se enfada
Tengo la vagina muy irritada, ¿será porque me afeito siempre?
Estuve con una prostituta, me hizo una felación sin preservativo y ahora estoy “acogotado”. ¿Habré pillado algo?
Estoy muy preocupada porque no consigo llegar al orgasmo y mi novio dice que tal y como lo hacemos la mayoría de las mujeres sienten mucho.
A mi me da asco tragarme el semen ¿soy normal?
Estuve con una prostituta negra y ahí tampoco conseguí la erección, ¿lo mío tiene algún arreglo?
Mi novio quiere que yo le haga cosas mientras él mira una porno, y yo lo siento pero me dan asco ¿qué puedo hacer?